Es un hecho que rara vez vemos pilotos con barba, especialmente cuando están de servicio. Las razones detrás de esto se encuentran en factores importantes relacionados con la seguridad y la salud del vuelo.
Las aerolíneas siempre promueven su imagen profesional y la seguridad de los pasajeros. Los pilotos que se dejan crecer la barba, especialmente perillas y barbas pobladas, pueden crear una impresión desordenada, afectando la imagen general del piloto y de la aerolínea.

Aunque la política de la Administración Federal de Aviación (FAA) no exige que los pilotos estén bien afeitados, algunas aerolíneas importantes tienen políticas estrictas al respecto por razones de seguridad. Por ejemplo, American Airlines exige que sus pilotos estén bien afeitados antes de comenzar a trabajar.
La principal prioridad de la industria de la aviación es la seguridad del vuelo. En caso de emergencia, como pérdida de presión de la cabina o incendio, para garantizar el suministro de oxígeno para sí mismos y continuar controlando la aeronave, los pilotos deben usar máscaras de oxígeno. Al usar una máscara, tener barba o barba espesa puede provocar que la máscara no se ajuste bien, lo que genera fugas de oxígeno, poniendo en peligro al piloto, afectando su capacidad para manejar situaciones y su vida.
Un estudio descubrió que los pasajeros con barba que usaban máscaras de oxígeno tenían una fuga de oxígeno del 16 al 67 por ciento.
La cabina de un avión es donde se concentran muchos equipos eléctricos y de combustible, por lo que existe un alto riesgo de incendio. Las barbas, especialmente las perillas y las barbas largas, son más inflamables que el cabello, por lo que en caso de incendio pueden representar un peligro potencial. El afeitado ayuda a reducir este riesgo.

Sin embargo, algunas aerolíneas también permiten a los pilotos dejarse crecer la barba, siempre y cuando esté bien recortada y no oculte el rostro. Air Canada permite a los pilotos varones dejarse crecer la barba corta, de no más de 1 cm.
En algunos casos especiales, como por motivos religiosos, a los pilotos se les puede conceder permiso para dejarse crecer la barba, pero deben cumplir requisitos sobre la longitud y el estilo de la barba y asegurarse de que no afecten a la seguridad del vuelo.