La turbulencia del aire es el fenómeno en el que el aire se mueve de manera desigual e irregular. Cuando el avión vuela a través de esta zona aérea, puede sufrir sacudidas.

Existen muchos tipos de turbulencia aérea, entre ellos:
Turbulencia en aire claro (CAT): causada por el encuentro de corrientes de aire a gran altitud en condiciones despejadas y sin nubes, lo que hace que la aeronave experimente turbulencias severas sin previo aviso por nubes o mal tiempo.
- Turbulencia mecánica: ocurre cuando el aire encuentra obstrucciones a nivel del suelo, como montañas o edificios.
- Turbulencia térmica: Causada por la diferencia de temperatura.
- Turbulencia: Debido a que el aire se altera después de que el avión pasa.
- Turbulencia causada por la colisión del aire frío y caliente…
La turbulencia puede provocar cambios repentinos en la altitud y la actitud de una aeronave, desde leves a extremadamente severos, e incluso puede provocar daños estructurales a la aeronave en los casos más graves.
La mayoría de los aviones modernos están diseñados para soportar las fuerzas experimentadas en una amplia gama de situaciones de turbulencia. Sin embargo, en situaciones de turbulencia severa, los pasajeros que no usan cinturones de seguridad corren el riesgo de sufrir lesiones.
En el pasado, las aerolíneas han experimentado muchos accidentes e incidentes relacionados con la turbulencia aérea. Por ejemplo, en 1966, el vuelo 911 de BOAC (Reino Unido) tuvo un accidente que destruyó el avión, matando a los 113 pasajeros y 11 miembros de la tripulación. La causa del incidente se debió a que el avión encontró una fuerte turbulencia aérea cerca del monte Fuji en Japón.
En 1997, el vuelo 826 de United Airlines volaba a una altitud de unos 9.400 m cuando el avión se precipitó repentinamente a una altitud de sólo unos 30 m debido a la turbulencia del aire mientras volaba de Tokio a Hawái. El incidente dejó una persona muerta y 18 gravemente heridas.