El manto de la Tierra es la capa gruesa de roca sólida y caliente que se encuentra entre la corteza terrestre y el núcleo de hierro fundido. Constituye la mayor parte de la Tierra y representa dos tercios de la masa del planeta. El manto comienza a una profundidad de unos 30 km y tiene un espesor de unos 2.900 km.

Datos interesantes sobre la geología
Recubrimientos a base de minerales
La Tierra tiene la misma fórmula de elementos que el Sol y otros planetas (excluyendo el hidrógeno y el helio, que han escapado a la gravedad de la Tierra). Restando el hierro del núcleo, podemos calcular que el manto es una mezcla de magnesio, silicio, hierro y oxígeno, aproximadamente la misma composición que el granate.
Pero exactamente qué mezcla mineral está presente a una profundidad determinada es una cuestión compleja que aún no ha sido respondida definitivamente. Es útil que tengamos muestras del manto, rocas extraídas en algunas erupciones volcánicas, de profundidades como 300 km o más. Estas muestras muestran que la parte superior del manto está formada por rocas de peridotita y eclogita. Pero lo más interesante que obtenemos del recubrimiento son los diamantes.
Actividades en geología
La parte superior del manto se agita lentamente debido a los movimientos de las placas que ocurren encima de él. Esto se debe a dos tipos de operaciones. En primer lugar, está el movimiento descendente de las placas subductoras que se deslizan unas debajo de otras. En segundo lugar, se produce un movimiento ascendente de la roca del manto que se produce cuando dos placas tectónicas se separan y se separan. Sin embargo, toda esta actividad no mezcla completamente el manto superior, y los geoquímicos lo consideran como una versión rocosa de un pastel de mármol.
Los patrones volcánicos en todo el mundo reflejan la actividad de la tectónica de placas, excepto en unas pocas áreas del planeta conocidas como puntos calientes. El punto caliente puede ser una pista del ascenso y caída de material mucho más profundo en el manto, posiblemente desde su parte más baja. O tal vez no.

Explorando la superficie de la Tierra con ondas sísmicas
La técnica más poderosa actualmente disponible para explorar el manto es monitorear las ondas sísmicas de los terremotos en todo el mundo. Dos tipos diferentes de ondas sísmicas, las ondas P (similares a las ondas sonoras) y las ondas S (como las ondas en una cuerda vibrante), responden a las propiedades físicas de la roca que atraviesan. Estas ondas se reflejan en algunos tipos de superficies y se refractan (se doblan) cuando golpean otros tipos de superficies. Este efecto se utiliza para mapear el interior de la Tierra.
Muestreo de recubrimientos de laboratorio
Los minerales y las rocas cambian bajo alta presión. Por ejemplo, el mineral común olivino en el manto cambia a diferentes formas cristalinas a una profundidad de unos 410 km y nuevamente a una profundidad de 660 km.
Los científicos estudian el comportamiento de los minerales en las condiciones del manto utilizando dos métodos: modelos informáticos basados en ecuaciones geofísicas y experimentos de laboratorio. Por lo tanto, los estudios modernos del manto son realizados por sismólogos, programadores informáticos e investigadores de laboratorio que ahora pueden recrear las condiciones en cualquier parte del manto utilizando equipos de laboratorio de alta presión, como celdas de yunque de diamante.

Capas del manto y límites internos
Un siglo de investigación nos ha ayudado a llenar algunos de los vacíos en el manto. Este recubrimiento tiene tres capas principales. El manto superior se extiende desde la base de la corteza (Moho) hasta una profundidad de 660 km. La zona de transición se encuentra entre 410 y 660 km, a esta profundidad se producen importantes cambios físicos en los minerales.
El manto inferior se extiende desde los 660 km hasta unos 2.700 km. En este punto, las ondas sísmicas fueron tan fuertemente afectadas que la mayoría de los investigadores creen que las rocas de abajo tenían composiciones químicas diferentes, no sólo cristalográficas. Esta controvertida capa en el fondo del manto, de unos 200 km de espesor, tiene el extraño nombre de "D-doble prima".