Los científicos han filmado un calamar gigante vivo en su hábitat natural por primera vez, unos 100 años después de que se descubriera la especie por primera vez, en un testimonio de la increíble inmensidad y el misterio del océano.
Este calamar es un juvenil, por lo que su tamaño no es tan grande como su nombre "gigante". El animal mide ahora sólo unos 30 cm (11,8 pulgadas) de largo. Sin embargo, cuando llega a la edad adulta, puede alcanzar los 7 metros de largo y pesar hasta 500 kg, lo que lo convierte en el invertebrado más pesado del planeta.
Este vídeo histórico fue grabado accidentalmente por una expedición en una misión de exploración de 35 días en el Océano Atlántico Sur, cerca de las Islas Sandwich del Sur. El calamar gigante bebé fue filmado a una profundidad de casi 2.000 pies (unos 610 metros). La Dra. Michelle Taylor, la investigadora principal, dijo que inicialmente no estaban seguros de si se trataba de un calamar gigante, pero lo filmaron de todos modos porque era "hermoso e inusual". La grabación fue posteriormente autenticada por otro biólogo.
"Es emocionante ver imágenes en vivo de un calamar gigante bebé en su hábitat natural por primera vez, y es fascinante pensar que son completamente inconscientes de los humanos", dijo la experta en calamares, la Dra. Kat Bolstad.
La gran mayoría de los calamares gigantes que se encuentran en estado salvaje están muertos, a menudo dejados como restos en los estómagos de las ballenas. A veces se ven adultos moribundos cerca de la superficie del agua, pero esta es la primera vez que se filma un individuo vivo en estado salvaje. Todavía no sabemos mucho sobre su ciclo de vida, salvo el hecho de que los calamares bebés son transparentes mientras que los adultos no lo son. El Museo de Historia Natural dice que es difícil estimar el tamaño de la población global de la especie.
Este acontecimiento demuestra una vez más que hasta ahora los humanos seguimos “ciegos” respecto de nuestro propio océano. Sólo el 20% del fondo marino está completamente cartografiado. El océano es verdaderamente la "última frontera" de la exploración en la Tierra.