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Cómo tirar un ordenador en Bilbao: dónde llevarlo y qué hacer con tus datos
Cómo tirar un ordenador en Bilbao: dónde llevarlo y qué hacer con tus datos
Un ordenador viejo no debería acabar junto al contenedor de resto ni abandonado en la calle. En Bilbao, cuando decides deshacerte de un portátil, una torre, una CPU o determinados periféricos eléctricos, pasan a formar parte de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y deben entregarse mediante una recogida separada. La opción municipal más directa son los BilboGarbi, que admiten RAEE y, de forma expresa, CPUs.
Antes de cargar el equipo en el coche o llevarlo a una tienda, hay una pregunta todavía más importante: ¿el ordenador funciona y contiene datos personales? La respuesta cambia tanto el destino más razonable del aparato como lo que conviene hacer antes de entregarlo.
¿Dónde se puede tirar un ordenador en Bilbao?
El Ayuntamiento de Bilbao dispone de cuatro BilboGarbi fijos. En su información municipal sobre recogida especial aparecen los RAEE y las CPUs entre los residuos aceptados. A fecha de consulta de 22 de septiembre de 2026, la página municipal muestra estas ubicaciones y horarios:
BilboGarbi
Dirección indicada por el Ayuntamiento
Horario publicado
Artxanda
Alto de Santo Domingo, cambio de sentido
Lunes a viernes, 07:30–13:30; sábados, 07:30–12:30
Larraskitu
Larraskitubidea 5, detrás de Iberdrola
Lunes a viernes, 07:30–13:30; sábados, 07:30–12:30
Un ordenador que ya se considera residuo debe entregarse mediante un canal de recogida de RAEE, como un BilboGarbi.
¿Puedo dejar el ordenador junto a los contenedores de la calle?
No es la vía correcta. El Real Decreto 110/2015 establece que los RAEE no pueden abandonarse en la vía pública ni entregarse a operadores no registrados. La norma también obliga a las entidades locales a facilitar sistemas de recogida separada de RAEE domésticos de forma gratuita para la persona usuaria.
Por eso, si tu duda es si una torre puede dejarse “al lado del contenedor para que alguien la recoja”, la respuesta práctica es no. Aunque el equipo todavía tenga piezas útiles, dejarlo en la calle no equivale a entregarlo para reutilización o reciclaje controlado. La referencia legal puede consultarse en el Real Decreto 110/2015 sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
¿Y si el ordenador todavía funciona?
Si sigue funcionando razonablemente bien, no hace falta convertirlo en residuo de inmediato. La normativa española sitúa la preparación para la reutilización por delante del reciclado dentro de la jerarquía de gestión de residuos, y el propio Real Decreto de RAEE da prioridad a la preparación para la reutilización de aparatos y componentes.
Eso significa que, antes de desecharlo, tiene sentido valorar si puede seguir usándose: por ejemplo, entregándolo a una entidad que acepte equipos reutilizables, vendiéndolo de segunda mano o cediéndolo a otra persona. No todas las instalaciones municipales garantizan que cada ordenador entregado se destine a reutilización; la decisión depende del estado del aparato y del sistema de clasificación. Si tu objetivo específico es donar un equipo funcional, confirma previamente que el receptor acepta ordenadores y qué requisitos técnicos pide.
¿Qué debo hacer con mis archivos antes de entregar el equipo?
Esta es la parte que más fácilmente se pasa por alto. Un ordenador puede contener documentos, fotos, historiales, credenciales guardadas, copias de correos, archivos de trabajo o información bancaria. Vaciar la papelera o borrar una carpeta no garantiza por sí solo que los datos sean irrecuperables.
1. Guarda lo que quieras conservar
Haz una copia de los archivos que necesites en otro equipo, un disco externo o un servicio de almacenamiento que controles. Comprueba que la copia se abre correctamente antes de borrar nada del ordenador original.
Antes de borrar el equipo, verifica que tus archivos importantes se han copiado y pueden abrirse desde el destino elegido.
2. Cierra sesiones y desvincula servicios cuando corresponda
Si el equipo va a reutilizarse, revisa las cuentas asociadas al sistema, aplicaciones con sesión iniciada y servicios que limiten el número de dispositivos autorizados. El procedimiento exacto depende del sistema operativo y de cada proveedor; por eso es mejor seguir las instrucciones oficiales del fabricante del ordenador, del sistema operativo y de los servicios que utilices.
3. Realiza un borrado adecuado al tipo de almacenamiento
INCIBE advierte de que para impedir el acceso posterior a la información puede ser necesario un borrado seguro. Además, distingue entre discos magnéticos y unidades SSD: algunas técnicas de sobrescritura pensadas para discos duros tradicionales no son las apropiadas para SSD, para los que los fabricantes suelen ofrecer funciones específicas de borrado seguro. Puedes consultar la explicación del Instituto Nacional de Ciberseguridad sobre eliminación segura de datos.
Si el ordenador no arranca y contiene información especialmente sensible, no improvises rompiendo componentes ni entregues el disco a un desconocido. Un servicio especializado de destrucción o borrado puede ser más apropiado, especialmente en entornos profesionales donde también puede ser necesario documentar el tratamiento de la información.
¿Conviene quitar el disco duro antes de reciclar el ordenador?
No siempre. Si puedes borrar el soporte de forma segura, puedes entregar el equipo completo. Quitar el disco puede tener sentido cuando el ordenador está averiado y no puedes garantizar el borrado, o cuando necesitas conservar físicamente la unidad. Pero si tu objetivo es que el equipo pueda reutilizarse, retirar componentes esenciales reduce esa posibilidad.
Si decides extraer una unidad de almacenamiento, no la tires al contenedor doméstico. Sigue tratándose de un componente electrónico y debe entregarse a través de un canal adecuado de RAEE o de gestión de soportes electrónicos.
¿Puedo entregar el ordenador viejo en una tienda?
Sí, en determinados supuestos. Cuando compras un aparato eléctrico o electrónico doméstico nuevo, el distribuidor debe aceptar gratuitamente un RAEE equivalente o que haya realizado las mismas funciones. Esta obligación también se aplica cuando la entrega del nuevo aparato se hace en el domicilio y a las ventas a distancia, según las condiciones del Real Decreto 110/2015.
Por ejemplo, si compras un ordenador nuevo, puedes preguntar al vendedor por la recogida de tu ordenador antiguo equivalente. Si no entregas el equipo viejo en el mismo momento de la compra, el distribuidor debe indicar por escrito un plazo para depositarlo en el punto de venta presentando la factura; la norma establece que ese plazo no puede ser inferior a 30 días naturales.
Hay otra regla para residuos muy pequeños: los establecimientos con una zona de venta de aparatos eléctricos y electrónicos de al menos 400 m² deben recoger gratuitamente RAEE muy pequeños, sin obligación de compra, cuando ninguna dimensión exterior supera los 25 cm. Un portátil o una torre convencional suelen superar esa medida, así que no conviene asumir que esta excepción permite entregar cualquier ordenador sin compra previa.
Al comprar un equipo nuevo, el distribuidor debe aceptar gratuitamente un aparato usado equivalente en los términos previstos por la normativa de RAEE.
¿Hay que llevar también cargadores, cables y periféricos?
Si ya no vas a utilizarlos, sepáralos y llévalos por un canal de recogida adecuado. Los cables, cargadores y periféricos eléctricos también contienen materiales aprovechables y no deberían mezclarse con la basura doméstica ordinaria. Si el cargador pertenece al ordenador que vas a entregar para posible reutilización, incluirlo puede facilitar que el equipo vuelva a usarse.
Para el transporte, evita que una pantalla, batería o carcasa dañada reciba golpes innecesarios. Si el equipo tiene una batería hinchada, presenta sobrecalentamiento o daños visibles graves, no la manipules de forma agresiva: consulta con el punto de entrega cómo llevarla de manera segura.
Transportar el ordenador y sus accesorios de forma ordenada ayuda a evitar daños adicionales antes de la entrega.
¿Qué opción elegir en cada caso?
Ordenador averiado o claramente al final de su vida útil: llévalo a un BilboGarbi u otro canal autorizado de RAEE.
Ordenador que todavía funciona: valora primero la reutilización, después de borrar correctamente tus datos.
Vas a comprar un equipo nuevo: pregunta al distribuidor por la recogida gratuita del aparato equivalente antiguo.
El ordenador no arranca y contiene datos sensibles: prioriza una solución de borrado o destrucción segura del soporte antes de perder su control.
Tienes componentes sueltos, cables o discos: no los mezcles con la basura común; entrégalos como residuos eléctricos/electrónicos por un canal autorizado.
Comprobación final antes de salir de casa
Antes de considerar resuelto el problema, revisa cinco cosas: has recuperado los archivos que querías conservar; has tratado los datos del almacenamiento de forma adecuada; has separado los accesorios que también vas a entregar; sabes qué BilboGarbi o distribuidor utilizarás; y has comprobado el horario o las condiciones de entrega justo antes de desplazarte.
Si esas cinco comprobaciones están hechas, ya no estás simplemente “tirando” un ordenador: estás evitando que un residuo electrónico termine en un lugar inadecuado, reduciendo el riesgo de exponer datos personales y, cuando el estado del equipo lo permite, dejando abierta la posibilidad de reutilizarlo antes de reciclar sus materiales.