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Cómo quitar el chicle de las sábanas sin dañar la tela.
Cómo quitar el chicle de las sábanas sin dañar la tela.
Lo más seguro es endurecer el chicle con hielo, retirarlo con cuidado con un objeto romo, tratar cualquier residuo pegajoso con detergente líquido para ropa y lavar la sábana según las instrucciones de la etiqueta. No la metas en la secadora hasta que el chicle y cualquier residuo aceitoso hayan desaparecido por completo. El calor puede dificultar la eliminación del chicle restante.
Este método funciona bien con la mayoría de las sábanas lavables de algodón, mezcla de algodón, poliéster y microfibra. También es práctico para sábanas ajustables grandes, ya que permite tratar solo la zona afectada en lugar de intentar meter la sábana entera en el congelador. Las instrucciones del fabricante, según la guía para eliminar la goma de las telas de Whirlpool, recomiendan endurecer la goma con hielo, rasparla con una herramienta de borde romo, tratar los residuos, lavar la prenda según las instrucciones de la etiqueta y revisarla antes de secarla.
Respuesta rápida: El método de 4 pasos
Endurece el chicle con hielo. Mantén una bolsa de hielo o una bolsa hermética llena de hielo sobre la zona afectada hasta que el chicle se sienta firme y quebradizo.
Retire la goma endurecida. Use una cuchara, un cuchillo de mantequilla sin filo o una tarjeta de plástico y trabaje lentamente desde el exterior hacia el centro.
Elimine los residuos. Aplique una pequeña cantidad de detergente líquido para ropa y frótelo suavemente sobre la zona pegajosa con los dedos o un cepillo de dientes suave.
Lavar, inspeccionar y secar. Lavar según las instrucciones de la etiqueta. Revisar la zona mientras la sábana aún esté húmeda o secándose al aire. Si quedan restos de goma, repetir el tratamiento antes de usar una secadora.
Empiece por localizar la zona donde se ha pegado todo el chicle y mantenga la tela plana para que la zona pegajosa no se extienda a otra parte de la sábana.
Lo que necesitas
Cubitos de hielo en una bolsa de plástico resellable o en una bolsa de hielo flexible.
Una cuchara, una tarjeta de plástico u otra herramienta de borde romo.
detergente líquido para ropa
Un cepillo de dientes suave o un paño blanco limpio para los residuos.
Toallas de papel o una toalla limpia para sostener la tela mientras se trata.
Evite usar cuchillas de afeitar, cuchillos afilados, cepillos de alambre rígidos o raspar con fuerza. Pueden enganchar hilos, dañar la superficie de la sábana o crear un agujero peor que la mancha original.
Paso 1: Congela la goma de mascar hasta que se endurezca.
Coloca la zona afectada de la sábana sobre una superficie plana. Introduce hielo en una bolsa sellada para que el agua derretida no empape la ropa de cama y, a continuación, presiona la bolsa directamente sobre el chicle. Whirlpool recomienda aplicarlo durante 10 a 15 minutos, o hasta que el chicle esté duro y quebradizo.
La razón por la que esto funciona es mecánica: la goma fría pierde gran parte de su suavidad y elasticidad, lo que hace que se extienda formando fibras. Una vez firme, a menudo se puede romper o separar en trozos en lugar de extenderla.
Si la goma se ablanda mientras trabajas, detente y vuelve a aplicar hielo. No sigas raspando la goma blanda solo para terminar más rápido.
Una bolsa de hielo sellada enfría el chicle en su lugar, lo que hace que este método sea práctico incluso cuando la lámina es demasiado grande para meterla en un congelador.
Paso 2: Raspe suavemente la goma endurecida.
Sujeta la tela con una mano. Con la otra, desliza el borde de una cuchara o una tarjeta de plástico bajo la goma endurecida. Levanta poco a poco. Si la capa es gruesa, retirar primero los trozos exteriores puede facilitar el control de la capa restante.
Trabaje despacio. El objetivo no es limpiar la lámina de una sola pasada, sino eliminar el exceso de material sin estirar ni dañar las fibras. Enfríe las secciones más difíciles según sea necesario.
Para algodón o poliéster de tejido apretado, una tarjeta de plástico suele ser fácil de controlar. Para franela, jersey, rayón derivado del bambú u otros tejidos de punto suaves, aplique una presión especialmente ligera, ya que las fibras en relieve o elásticas son más fáciles de alterar.
Utilice un borde de plástico sin filo para levantar la goma endurecida en trozos pequeños, en lugar de arrastrar la goma blanda sobre la tela.
Paso 3: Tratar el residuo pegajoso
Una vez eliminada la mancha principal, es posible que aún quede una película pegajosa o una marca tenue. Aplique una pequeña cantidad de detergente líquido para ropa directamente sobre la zona afectada. Frótelo suavemente con los dedos o un cepillo de dientes suave y déjelo actuar brevemente antes de lavar. Según las recomendaciones actuales de Whirlpool, se debe dejar actuar el detergente o quitamanchas durante aproximadamente 10 a 15 minutos sobre los residuos restantes antes de lavar.
No recurra automáticamente al vinagre, al alcohol isopropílico ni a un removedor de adhesivos. Estas opciones solo son adecuadas para algunos tejidos y solo después de consultar la etiqueta del producto y realizar una prueba en una zona poco visible. Whirlpool advierte específicamente que el vinagre no se recomienda para tejidos delicados ni para prendas con elástico, como las sábanas bajeras. Por lo tanto, el método de hielo y detergente es la mejor opción para la ropa de cama.
¿Qué ocurre si la sábana es ajustable?
Trate la sección de tela exactamente igual, pero evite el contacto del borde elástico con vinagre y otros productos ácidos o solventes, a menos que el fabricante indique que son seguros. Si la goma está adherida al elástico, utilice hielo, levántelo con mucho cuidado y lave con detergente antes de aplicar la goma.
¿Qué ocurre si la sábana es delicada o solo se puede lavar en seco?
Deténgase después de retirar solo lo que se desprenda sin dañarlo. No improvise con alcohol, removedor de adhesivo ni frote con fuerza. Siga las instrucciones de cuidado del fabricante o lleve la lámina a una tintorería profesional. La Norma de Etiquetado de Cuidado de la Comisión Federal de Comercio explica por qué las instrucciones y advertencias de cuidado son importantes para los textiles: diferentes materiales pueden dañarse con la temperatura del lavado, los métodos de secado, el blanqueo u otros tratamientos.
Paso 4: Lave la sábana y compruébela antes de secarla.
Lava la sábana siguiendo el método y con la temperatura del agua indicadas en su etiqueta. No existe una temperatura ideal para todas las sábanas: el algodón, el poliéster, el lino, el rayón y las mezclas especiales pueden tener límites diferentes. Guíate por la etiqueta en lugar de adivinar.
Cuando termine el ciclo de lavado, inspeccione la zona exacta donde se pegó el chicle. Pase los dedos por encima. Si aún se siente pegajoso, gomoso, ceroso o rígido, no utilice la secadora todavía. Repita los pasos de hielo, raspado suave y detergente.
Inspeccione la zona tratada después del lavado y antes del secado en secadora; repita el tratamiento si aún queda algún residuo pegajoso.
¿Qué método se adapta mejor a su situación?
Situación
El mejor primer paso
Qué evitar
Goma fresca y suave en hojas lavables
Hielo hasta que se endurezca, luego raspe suavemente.
Frotarlo o untarlo mientras está suave
goma seca
Vuelva a endurecer con hielo, levántelo en trozos pequeños y luego trate el residuo.
Herramientas afiladas para raspar
Sábana bajera ajustable con elástico
Hielo más detergente
Vinagre sobre o cerca de elásticos a menos que el fabricante lo apruebe.
Tejido delicado, elástico o especial
Retirada mecánica mínima, luego siga las instrucciones de la etiqueta de cuidado.
Disolventes o cepillado vigoroso sin realizar pruebas
Aún quedan residuos después del lavado.
Repita el tratamiento antes de secar.
Secado en secadora con calor mientras quedan residuos.
¿Por qué no usar simplemente agua caliente?
El agua caliente no es la mejor opción para eliminar el chicle, ya que una vez ablandado, puede ser más difícil de controlar y penetrar más profundamente en el tejido. Más importante aún, la temperatura de lavado adecuada depende de la confección de la sábana y de las instrucciones de cuidado. Congelar la sábana previamente permite eliminar la mayor parte del chicle antes de lavarla.
Una vez que la goma se haya desprendido, lave únicamente a la temperatura indicada en la etiqueta de cuidado. Las directrices de la FTC sobre el cuidado de los textiles dejan claro que las temperaturas de lavado y secado forman parte de las instrucciones del fabricante, por lo que la regla general de "usar siempre agua caliente" no es apropiada.
¿Qué hay de la mantequilla de cacahuete, el aceite u otros trucos de Internet?
Los productos grasos a veces pueden aflojar materiales pegajosos, pero también dejan una nueva mancha de aceite que luego hay que eliminar. Para las sábanas, generalmente no hay razón para comenzar con un tratamiento aceitoso cuando el hielo y el detergente ofrecen una solución más sencilla y limpia, respaldada por las instrucciones del fabricante.
Asimismo, el alcohol isopropílico y los removedores de adhesivos no deben considerarse soluciones universales. Si el método básico no funciona en una tela resistente, revise la etiqueta del producto, pruebe el tratamiento en una zona poco visible, enjuague bien y asegúrese de que no queden restos de disolvente antes de lavar o secar.
Lista de verificación rápida antes de volver a poner la sábana en la cama
El chicle visible ha desaparecido.
La tela ya no se siente pegajosa ni gomosa.
No quedan residuos aceitosos ni descoloridos.
La zona tratada ha resistido los lavados sin formación de bolitas, estiramientos ni pérdida de color.
La hoja se secó únicamente después de haber retirado completamente el chicle.
Para la mayoría de las sábanas lavables, el proceso completo consiste en congelar, levantar, tratar, lavar e inspeccionar antes de aplicar calor. Es sencillo porque aborda la goma en el orden correcto: primero modifica su textura para que pueda eliminarse mecánicamente y luego limpia los pocos residuos que quedan.